
Aún sigo sorprendiendome de la capacidad que una persona que se llama "demócrata" para ser toda una intolerante. Quizás esta situación se crea por el terror a no tener la razón y a que otros le puedan quitar de su status.
El Rvdmo. Sr. Obispo de nuestra diócesis ha escrito con la valentía que nace de la independencia y de la capacidad de estar seguro de lo que se dice todo una carta en la que aboga por la defensa de la vida y en el derecho a la objeción de conciencia. Ha recibido el apoyo de todo el Colegio Oficial de Médicos, pero aquí llega el miedo de una ministra y contesta que no existe la capacidad de objetar, de decir que mi conciencia y mis valores pueden estar por encima de los mandatos de alguien que pone por delante su ego antes que los derechos de una familia.
Es verdad que puede decir lo que quiera esta señora ministra pero cada vez se le va acabando el crédito.
Señor Obispo siga diciendo lo que piensa porque muchas vidas dependen de esa verdad.




